Medicina para ricos, medicina para pobres

Llevo tres años con una ciática que había sido llevadera en los inviernos pasados, e incluso inexistente este último, pero desde el 1 de mayo se ha vuelto insoportable.

Hace dos años me derivaron al traumatólogo en Badajoz, que mirando una radiografía, como si de un gurú se tratase, adivinó una fusión de mi última lumbar con el sacro desde mi nacimiento, lo que me estaba dando problemas ahora. Su solución una faja.

Con la crisis de lumbalgia del 1 de mayo me pusieron un combo de nolotil con voltarén que me alivió 36 horas, y eso lo he repetido dos veces más. Entre medias, Enantyum que no me hacía nada, Ibuprofeno, que algo contenía el dolor, y homeopatía en las dos últimas semanas, que consiguió retener algo el progreso del dolor.
Ayer tomamos la decisión de ir por la privada, porque derivarme al traumatólogo de la Seguridad Social era la única posibilidad, y en caso de obtener la “gracia” de la resonancia magnética sería para marzo o abril de 2014.

En este país hay medicina para ricos y otra para pobres. Pagué 80€ por la consulta, pero esta vez fue convincente en su diagnóstico previo; sobrecarga muscular originada en un mal movimiento, que añadida a la tensión, stress y conducción, pues he llegado a la situación actual. Directamente me ha mandado una resonancia, que me harán este jueves, pagando 280€, pero ese mismo día sabré lo que tengo con certeza y un posible tratamiento. Mientras, me ha mandado un medicamento de la mafia farmacéutica internacional (Pfizer), Lyruca se llama el producto, que cuesta 58€, aunque tiene pastillas para un mes. Se trata de algo nuevo que neutraliza el dolor nervioso y el stress que ocasiona el mismo. A la segunda pastilla ya noto el efecto, y empiezo a notar mejoría en el dolor después de 49 días..

Soy rico… o afortunado, porque puedo distraer ese dinero para esto, pero es que en este país hay familias que reciben eso mensualmente para sobrevivir tres o cuatro personas. Realmente me siento mal ante esta situación, porque en otros momentos no hubiera podido tener esta opción; reducido a sacarme radiografías y atenderme con adivinadores alopáticos que usan productos de baja intensidad. La homeopatía es tan cara como la alopatía de pago… no sé si alguna es realmente más efectiva que otra, pero la combinación de ambas espero me resulte. En todo caso habré invertido dinero en la privada, o más exactamente, privativa atención a la clase pudiente.

¿Como será la atención médica que recibe un Borbón o un Amancio Ortega?

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Funambulistas con horizontes

Mi querido amigo Marcelo Lopez Cambronero, ha escrito sobre los actos programados por “En pie” para estos días. Habla de una revolución violenta sin objetivos, con la mera intención de destruir; habla también de la necesidad de no confundir con otras acciones que dirigiéndose contra el orden establecido no tienen la intención destructiva de las primeras.
Ciertamente las revoluciones pasadas parecieran cargadas de horizontes y objetivos, aunque en su ejecución siempre han primado la destrucción para que nada cambie en realidad, antes que una verdadera transformación. El problema hoy por un lado es el borrado de horizontes que se menciona en el artículo, es cierto. Los jóvenes y los no tan jóvenes se ven, se sienten y se les hace sentir como adolescentes, como personas sin completar, sin ningún objetivo en la vida. Una larguísima adolescencia hasta la cuarentena, anclados en la casa familiar, sin expectativas,… Ese es el caldo de cultivo del fascismo.
Pero siempre hay unos interesados en que el fascismo crezca, y no debemos perderlo de vista. Ahora mismo, mientras escribo, la tensión en las calles de Madrid crece, pero ese crecimiento es alimentado tanto por los oscuros convocantes como por la Delegación de Gobierno. El miedo es el factor imprescindible para que la violencia crezca; el miedo al diferente, el miedo al joven, el miedo a quien muestra sus exigencias con vehemencia.
Unos y otros, los encapuchados y los policías encubiertos, colaboran en que la gente de bien, aquellos que no ven el desorden establecido, que sólo temen perder la seguridad de su cartilla de ahorros y de su pequeña vida,…, burguesa, porqué no decirlo. Esa gente de bien es la que de miedo aceptará medidas que limiten los derechos civiles o cualquier otra acción de respuesta por parte de las instituciones.
Hoy más que nunca necesitamos estar atentos, y no aceptar ninguna de las provocaciones vengan de donde vengan. Nuestra misión es mostrar horizontes y mantener la cordura, sin olvidar que la revolución es imprescindible. Funambulistas sobre el vacío que nunca lo es.

Abandonando la opción por los pobres; abrasando con el poder.

Eugenio Nasarre, diputado del PP y vicepresidente de la comisión de educación del Congreso de los Diputados, ha publicado hoy en PáginasDigital un artículo en portada que nos relaciona una vez más el nazismo con las acciones de protesta de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH).

El Sr. Nasarre comienza recordando el linchamiento público al que fue sometido Philipp Jenninger en 1988, siendo presidente del Bundestag, con motivo del 50 aniversario de la “noche de los cristales rotos”, que motivó su dimisión del cargo. El motivo; recordarle al pueblo alemán su responsabilidad en el ascenso y triunfo del nazismo, denunciar su pasividad y laxitud frente a las acciones violentas de este movimiento y su estatalización. Y todo por emitir este juicio moral por el que las responsabilidades no recaerían sobre unos elementos radicales, sino sobre el total de la sociedad alemana de los años 30.

Hasta aquí comparto su visión y análisis. Pero usando este trampolín, se lanza en picado a una piscina que él mismo llenó de tiburones. Para justificar la evidente relación que existe para él entre nazismo y PAH, nos recuerda que a las hordas de Goebbels se las llamaba “ira popular espontánea”; la sagrada línea no traspasable de la libertad individual y el dominio de lo particular, la privacidad.

Cuando un político supuestamente democristiano, se vale de las armas más liberales que existen, para defender la propiedad privada en el sentido más amplio del término, pero la de los “suyos”, la de los miembros del “partido que sustenta el gobierno”, olvida que como cristiano en política su primer deber es la opción por los pobres, por los oprimidos, por el extranjero, por el que no tiene empleo, le falta de comer, y no tiene un techo sobre sí y los suyos. Cuando se toma esa opción, se reacciona contra quien actúa con usura, quien acapara por encima de sus necesidades, quien busca el lucro personal o de los “suyos”. Federico Mayor Zaragoza, a quien acusa de tomar esta opción, acusándolo de ser coherente con lo que dice y piensa, ha visto como también el Presidente del CGPJ, Sr. Moliner, que quienes pierden su casa ante la usura y la desproporción y el engaño, buscan mostrar a quienes les representan, o eso dicen, que es una situación injusta, y que deben buscar vías urgentes de solución al derecho constitucional y básico de las personas a una vivienda digna.

Sr. Nasarre la “violencia” que Ud. siente y que pueden sentir sus compañeros de partido y clase política, porque no solo políticos del PP son “escracheados”, es sólo un atisbo de la que sienten esas familias, que ven como se les expulsa por la fuerza de sus casas, porque el que tiene cien mil más de las mismas desea esa también, y se aprovecha de las débiles circunstancias económicas de quien allí habita.

Precisamente, las instituciones democráticas están para dar respuesta urgente a esas situaciones, y no para anidar en los pasillos y despachos del Congreso de los Diputados o el Senado, viviendo a expensas de los impuestos de los mismos a quienes usted acusa de violentos.

cristalesrotos

La opción de los pobres usted la abandonó hace mucho tiempo, como la caridad. Como cristiano debo recordarselo una y mil veces, como ha hecho el Sr. Mayor Zaragoza pidiendo la concesión del Principe de Asturias a la PAH.

Los nazis abrasaron en la Kristallnacht la poca dignidad que le quedaba a la sociedad de Alemania y Austria en 1938; ustedes, como brazo ejecutor del poder bancario y multinacional, están abrasando la nuestra. Son ustedes los que actúan como los nazis, no quienes se acercan a sus casas a enseñarles su dolor. Y a Ud. Sr. Nasarre recordarle  una frase de Moseñor Oscar Romero: «Los antiguos cristianos decían: “Gloria Dei, vivens homo”, (la gloria de Dios es el hombre que viva). Nosotros podríamos concretar esto diciendo: “Gloria Dei, vivens pauper”. (La gloria de Dios es el pobre que viva). Creemos que desde la trascendencia del evangelio podemos juzgar en qué consiste en verdad la vida de los pobres; y creemos también que poniéndose del lado del pobre e intentando darle vida sabremos en qué consiste, la eterna verdad del evangelio.» (La dimensión política de la fe desde la opción por los pobres. 2-2-1980)

Apostilla a “Charles Péguy” de JC Vila, por Esteban J. Beltrán Ullate

Reproduzco esta nota a mi libro que acabo de recibir.

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Heredia, Costa Rica (2013)

Pues la vida no se compone de una simple sucesión de instantes, sino que acaece en la existencia vista como praxis, en el acontecimiento que emerge del compromiso con la vocación que ilumina cada paso que hace camino, que marca la pauta, que otros podrán observar y sentir como guía. La pluma de Vila J.C., a lo largo de su obra intitulada “Charles Péguy” editado por Fundación Emmanuel Mounier (2004), nos lega esa primera instrucción, la existencia no puede ser simple arrojo sobre la existencia, implica relación en compromiso, por un bienestar comunitario, tenor de una revolución social que implica una transformación personal.
La pluma de Vila transporta al lector a recorrido de pinturas, al estilo de Mussorgsky (Cuadros de una exposición), el despliegue del autor no se delimita a una puesta biográfica-cronológica de Péguy, sino que ahonda en las fibras de su personalidad, develando una serie de situaciones de vida que interpelan al lector.
Mientras se transitan las palabras, frases, y párrafos, con un galope rocinante, crece incesante la esperanza de que ocurra la multiplicación de páginas, con el propósito de seguir bebiendo de las experiencias del autor de los Cahiers, por eso no hay demérito por detenerse meditando secciones, que resultan ser leit motiv de la obra.
Yo también caminé por Orleans, por Chartres, acompañé a Péguy en su librería ese 1 de mayo de 1898, vendí los Cahiers en París y me deje llevar en sus brazos como la niña Germaine, mientras cerraba los ojos, no por sueño sino por abstracción.
La vida de Peguy más que una historia por remembrar es un llamado, una convocatoria ineludible, implica salir de la trinchera, sin temor a recibir el disparo en la frente, con la convicción en una nueva sociedad, misma que será el fruto de una revolución personal.
No es gratuito el influjo que ejerció Péguy sobre muchos pensadores posteriores, su invitación a peregrinar rumbo a Chartres, como convite a un edén terrenal implica un compromiso con el ser humano, a través de la praxis.

Renovación

Metido en esta primavera que no llega y la lluvia que no cesa, hago este acopio de fuerzas en un blog en el que espero unificar todo lo que escribo. De momento me gustaría rescatar aquí algunas de las cosas que se publicaron como notas en Facebook y/o como artículos en mi columna “Corriente arriba” en Euro Mundo Global. Pero en seguida ir publicando nuevas cosas, ya que esta vez aquí se unen filosofía, actualidad, mi tesis, y todo lo que vaya surgiendo, siempre en conexión con mi página en Facebook y las páginas que allí gestiono sobre los autores que aparecen en el navegador de este blog.

Me gustaría no sólo recibir los comentarios que uno siempre espera, sino que otros me indiquéis que os interesa publicar aquí cosas sobre Péguy, Mounier, Landsberg o el Personalismo, y así hacer esto algo mucho más colaborativo.

Espero vuestras aportaciones y comentarios.

Un gran hallazgo

En la última reunión en Asamblea de la Amitié Charles Péguy celebrada el pasado sábado 28 de enero, además de tratar sobre las actividades este año y de los que siguen hasta el centenario de la muerte de Charles Péguy, se comentó de que había noticias sobre la digitalización de una buena cantidad de los Cahiers. Hoy he recibido la confirmación de que en la web Internet Archive se encuentran digitalizados TODOS los Cahiers de la Quinzaine completos, salvo los números 4 y 9 de la primera serie y el 14 de la novena.

Se encuentran en varios formatos; pueden leerse en línea, bajarse en PDF, TXT o en los formatos más comunes para Ebooks. Esto es sin duda una gran noticia para todos aquellos que investigamos la obra de Péguy pues nos permite un acceso directo a la mayor parte de su obra tanto como autor, como editor.

¡Os animo a dar difusión de esta estupenda noticia!

Pensamientos sobre el Holocausto

La asignación del término “holocausto” remite directamente a un hecho concreto definido dentro de la cultura judía y que tiene que cumplir unas condiciones específicas. Se trata de un sacrificio que termina en la quema del animal objeto de sacrificio, aunque los propios judíos hablan de Shoa, catástrofe, para referirse a este acontecimiento. Lo que no cabe duda es que nos remite directamente a un hecho relacionado con los judíos (ya que incluso con mayúscula, como nombre propio, se refiere a ello según la mayor parte de los diccionarios e idiomas), lo que aplicado a lo ocurrido en Europa durante los terribles años del nazismo reduce el amplísimo espectro que tuvo el plan nazi de limpieza. Incluso podemos decir sin temor a equivocarnos que no se trataba sólo de una cuestión étnica, sino ideológica y también de elecciones de vida.
Lo que es innegable es que la focalización sobre los judíos fue un hecho, pero eso podía tener su causa en algo que estuviera más allá de las monomanías de Hitler o Goebles con respecto al poder (y por tanto peligro para quien quiere el poder omnímodo e incuestionable) de los judíos como grupo, como “lobby” diríamos hoy. Tampoco esto puede negarse; el sionismo ha actuado como ideología, basada en la pertenencia étnica pero también social a un grupo de poder muy bien establecido y con gran expansión en el mundo occidental, incluida Rusia, y que pretende hacer de la causa judía una ideología dominante, mucho antes del Holocausto. Pero quien desea ostentar el poder de forma que no sea puesto en duda, debe ejercer un terror sin sentido como muy bien comprendieron los miembros de las organizaciones encargadas de asegurarse de ello bajo el gobierno nazi, y que tan bien entendieron por enseñanza directa los militares españoles que allí fueron destinados, y de forma indirecta los organismos de control de la entonces URSS.
Controlar como se debe pensar, como debemos relacionarnos, con quien es bueno hacerlo y con quien no, es un ataque directo a la libertad de acción personal que se encuentra en las antípodas no sólo de la modernidad sino de la concepción del respeto a la persona. Para ello se debía reducir al mínimo las posibilidades de elección política (y por tanto se debían eliminar aquellas que fueran un obstáculo); se debían limitar las opciones religiosas, étnicas, morales y sexuales que permitieran diversidad, que aceptaran lo diferente; se debían reducir al mínimo los grupos de poder económico que pudieran ejercer un control alternativo al que pretendía imponerse. A esos tres tipos de control pertenecían los judíos de una u otra forma, de manera que eran un objetivo clave, pero no el único. Marxistas, anarquistas, gitanos, negros, eslavos, homosexuales, discapacitados, judíos…. y todos aquellos que de una manera u otra admitieran ayudarlos o mezclarse con ellos fueron el objetivo del frío y calculado exterminio durante casi una década. Nadie antes había llegado tan lejos, pero la conjunción de individualismo, pragmatismo y efectividad mecanicista derivadas del pensamiento ilustrado y del mercantilismo permitieron que se llegara a ello.
Así las cosas, creo que ha llegado el momento de poner en claro la diversidad mucho mayor de lo aceptado del objetivo de esta gran obra de ingeniería social moderna que fue el exterminio durante los años 30 y 40, que no sólo recorrió Europa sino el mundo entero. Un exterminio de magnitudes mucho más grandes y espantosas de lo que estamos acostumbrados a escuchar y aceptar, y que la propia propaganda de quienes lo permitieron ha alentado durante decenios. Todas las guerras que se produjeron desde finales de la década de los 20 y 30 en Europa, en los Balcanes y España principalmente; el comienzo del exterminio en la URSS durante los 30; el exterminio chino por parte de los japoneses durante década y media, ampliada al resto del sureste asiático con la guerra; el exterminio judío, gitano, ideológico y homosexual en Alemania, la URSS y toda la Europa ocupada y controlada durante la guerra; las bombas atómicas sobre Japón (que no sobre Alemania). Durante decenios se ha seguido utilizando un exterminio de “baja intensidad” en los países de órbita soviética y en los de influencia norteamericana o europea (Latinoamérica, Asia y África). ¿Podríamos visualizar los muertos y/o torturados sobrevivientes de todo esto que acabo de nombrar? Ese es el exterminio, un exterminio contra la persona, contra el ser humano que busca ser libre para construirse como persona, independientemente de su etnia, credo o ideología política, no sólo contra los judíos.
Es difícil hablar de la muerte de millones sin sentido sin caer en riesgos que puedan ser luego tomados en cuenta, pero creo que empieza a llegar el momento de dar un giro radical al tratamiento del tema, ya que sigue siendo colateral el hecho de que se organizara el exterminio de millones de personas, a que se hiciera contra un grupo determinado por su pertenencia a una procedencia cultural determinada.
La razón que marca este texto proviene de la reciente conmemoración del Holocausto en Auschwitz que además coincide con la llegada a nuestro país de la película francesa “La redada”, y parte de la utilización continuada del término “holocausto”. Y de que estoy de regreso de París, donde me he detenido unos segundos frente a un ramo de flores frescas colgado del muro del Lycée Jean-Lurçat del distrito 13, en la calle Jeanne d’Arc, donde se conmemora a los 120 niños y niñas que estudiaban allí y vivían en ese distrito, aquella noche del 16 de julio de 1942 en la que se procedió a la mayor redada conocida de nuestra historia reciente. Todos eran judíos. Todos eran franceses. Todas eran personas. Aunque de grandes redadas nuestro país se adelantó a los nazis, ya que Fernando VI y el Marqués de la Ensenada llevaron a cabo “la gran redada” el 30 de julio de 1749, donde de forma coordinada se detuvo a cerca de 12000 gitanos con el objetivo declarado por el “buen marqués” de ser exterminada aquella generación.
¿Me coloca esto en el lado de los negacionistas? Pues podría ser que sí, al menos para muchos. Pero negacionistas son los que insisten en negar un exterminio concebido, planificado y estudiado que desde finales de los años 20 del siglo pasado se ha venido ejerciendo contra la humanidad. Exterminio fue la esclavitud africana durante dos siglos; planificada, estudiada y concebida por Europa para su beneficio económico del que aún hoy nos beneficiamos. El sionismo es hoy parte del mismo poder que en los 30 planificó incluirles en el exterminio, y no tiene que ver con el credo o etnia de quienes lo profesan, que pueden ser judíos, como también lo eran quienes adoraban al becerro de oro al descender Moisés del Sinaí. No debemos olvidar el dolor causado, pero no sólo a los judíos, sino a toda la humanidad por parte de unos pocos que aún siguen controlando el mundo. Nos creímos la idea que antes era conspiranoica del holocausto después de ver los hornos crematorios, pero una buena propaganda hizo olvidar el resto, o sólo resaltar lo que podía interesar de ello, convirtiéndolo en la Shoa. Los árboles no nos han dejado ver el bosque; unos árboles bien preparados para su fin.
Sólo el hambre puede sobrepasar lo que significó este exterminio entre 1925 y 1995. ¿Alguien me puede asegurar que no se trata de un nuevo plan de exterminio? ¿Alguien quiere arriesgarse a sumar las víctimas (muertos y supervivientes) de esos 70 años, sin temor al vértigo del horror? Mientras no hablemos de todas las personas que sucumbieron pensaré que estamos frente a una perfecta operación de maquillaje que borró los rostros y las vidas de todos los que no eran judíos y judías.

Claves del ejercicio de la autoridad (I)

Primeramente me remito a la terminología acuñada por Charles Péguy en cuanto a la autoridad, de mandato o de competencia:

..la autoridad de la fuerza, de la potencia, que es originariamente la del “cratos”, que se puede denominar autoridad de mandato, o por ley, y que deriva en política como autoridad de gobierno (la autoridad de gobierno es un caso particular de la autoridad de mandato)” 

..la autoridad que yo denominaré si les parece, autoridad de competencia, o por capacidad, que deriva en economía, en autoridad de administración, la autoridad que viene del requerimiento, autoridad que le corresponde al que se sigue, quien guía, quien muestra“. (Este texto se encuentra en una transcripción de la conferencia dictada a fines de enero de 1904 con el  nombre de “El anarquismo político”, que se puede encontrar en su original francés entre las páginas 1793 a 1823 de “OOCC en prose”, en Ed Gallimard 1987, y en su traducción completa comentada en mi artículo “La libertad en Charles Péguy“)

Son dos versiones de lo que etimológicamente ha derivado en autoridad, pero que provienen respectivamente de “cratos” y “arjé”. Y esta diferenciación es fundamental para entender las claves del ejercicio de la misma hoy por hoy; Propiedad, Libertad e Igualdad. Estos tres pilares y la forma de entenderlos construyen el mundo tras la caída del Muro de Berlín. No es casualidad que se asemeje tanto al lema de la Revolución francesa, y que la ausente Fraternidad haya sido substituida por la Propiedad.

Quiero abordar cada una de las claves en una entrada diferente, usando esta como introducción, aunque  habrá repeticiones y coincidencias, ya que este análisis es puramente metodológico, y no significa que cada una de ellas funcione de forma independiente. Todas funcionan como un todo y vienen sirviendo al poder ejercido por quienes lo poseen desde la configuración del estado moderno, o sea algo más de doscientos años.

Quien ejerce ese poder, y cómo son cuestiones que se pueden considerar menores, pero que trataré de abordar para no dejarlas en el olvido. De momento, y como chispazo inicial este video.

La Odisea de descubrir la Filosofía

Acaba de presentarse en Cáceres el número 200 que coincide con los 18 años de la revista “Versión Original”.

En él participamos Carmen Ibarlucea, Emmanuel Vila y yo, o sea el 75% de la familia.

El texto de mi aportación es este:
Tenía 14 años, me apasionaba la Astronomía, y mi objetivo era estudiar Astrofísica. Paralelamente, comenzaba a descubrir que la lectura iba más allá de lo que nos mandaban leer desde el sistema educativo, tan obsoleto entonces como hoy, y en ese verano había leído, empezando por 1984 de G. Orwell, lo mejor del cuento de Ciencia-Ficción. Y mientras me comenzaba a internar en la preocupación por el “¿qué hay ahí fuera?”, disfrutaba del cine, en las salas cuando se podía y en la vieja Emerson de 20” con la que tantas cosas había descubierto del mundo, empezando por aquella noche de julio del ’69, viendo nuestros primeros pasos en la Luna.
Aunque ya la había visto en una de aquellas noches de sábado en casa de alguno de los amigos de mis padres, al saber que la reponían en las salas de cine, mi padre planteó una sesión familiar en la primavera del ’78. Mi recuerdo de 2001, Una odisea del espacio (2001, A space Odissey. 1968), no era como para entusiasmarme la idea. Sólo el hecho de que Arthur C. Clarke era responsable del texto me hizo aceptar aquella invitación, pues ya había leído algunos textos suyos. Nunca hasta entonces recuerdo haberme sentido tan “poseído”. Aquel mensaje visual se había convertido en un torrente de preguntas, en una incontenible fuente de dudas. Fue mi primera experiencia filosófica y probablemente de las más fuertes y decisivas.
El texto, elaborado a posteriori, profundizando en el mensaje de la película, lo devoré a continuación. Mis preguntas por Dios se mezclaban con las que me hacía sobre las leyes de la Física en el origen del Universo. Aquel momento extraordinario en el que el simio pasa sus dedos sobre aquella figura geométrica pura, despertando para ser capaz de elevar su brazo con otras intenciones, esta vez armado, me trasportaron hacia un punto que no podía haber imaginado antes. Salir del cine fue como una ruptura brutal, ya que tuve que enfrentar a mi primo Alberto, con sus preguntas de niño de 10 años, que había sufrido un aburrimiento soporífero, comparable en lo opuesto a mi exultante éxtasis.
2001, Una odisea del espacio la he visto en unas 20 ocasiones o más. Es, sin duda, la película que más veces he visto. HAL y Bowman son dos personajes a los que he intentado situar en múltiples ocasiones, dentro de parámetros que siempre terminan excediendo lo que preveía; máquina y hombre, la confrontación de dos formas de entender el Universo, sensibilidad frente a insensibilidad (¿quién es quién aquí?), etc… Sin el apoyo del libro no hubiera podido seguir intentando comprender qué quería decir Clarke, y qué quería decir Kubrick. Es una consumación de Sócrates y su pensamiento a través de una obra de arte que combina lo visual con lo textual. Durante 5 años seguí preguntándome por el Hombre y su destino en el Cosmos (en realidad me lo sigo preguntando pero ya no lo formulo así). La ciencia (la Ciencia con mayúscula) fue perdiendo terreno frente a la pregunta más compleja por los orígenes y los porqués; me invadió el vértigo frente al vacío.
El cine, y en particular la Ciencia-Ficción, me ha acompañado en mi vida de relación con la Filosofía. Star Trek (en particular La Nueva Generación) me ha servido de apoyo en muchas de las actividades que he desarrollado profesionalmente en la educación no formal, pero a 2001, Una odisea del espacio le corresponde ser la gran sugeridora de preguntas, la película más filosófica que he visto. Indudablemente ha habido otras que han supuesto un “instante estético” o un “acontecimiento” filosófico; Stalker (Andrei Tarkovski, 1978), Solaris (Andrei Tarkovski, 1972), Matrix (Hermanos Wachowski, 1999), como ejemplos.
Mi forma de abordar la filosofía nunca hubiera sido la misma sin haber entrado en relación con 2001, Una odisea del espacio.

Para tener más información, en la web de Rebross